Una forma de trabajar que nace de la vocación

Dos áreas distintas, un mismo criterio: escuchar, estudiar cada caso con seriedad y ofrecer un servicio que podamos defender con tranquilidad.

La historia de ABAXE no empieza con una página web ni con una cartera de servicios. Empieza con dos trayectorias profesionales construidas durante años, con una idea muy sencilla: el trabajo tiene sentido cuando la persona que tienes delante siente que alguien se ha ocupado de su problema de verdad.

Informática y Extranjería son actividades muy diferentes, pero comparten esa manera de entender el servicio: proximidad, responsabilidad y una relación con el cliente que va más allá de resolver un trámite o una incidencia.

Desde 1990
Informática

Lluís Vilà

La trayectoria del área de Informática arranca el 25 de abril de 1990, con la constitución de la primera sociedad de Lluís Vilà. Su formación combina electrónica, contabilidad y dirección de empresas con una larga especialización técnica en informática, entornos Novell y Microsoft, gestión, bases de datos, programación y diseño web.

Antes y después de emprender, desarrolló su actividad en empresas familiares, nacionales y multinacionales, ocupando responsabilidades relacionadas con dirección, administración, ventas y gestión. Esa experiencia le permitió conocer la empresa desde dentro y entender que una solución informática no puede limitarse a funcionar: tiene que adaptarse a la realidad de quien la utiliza.

Desde entonces, su trabajo se ha centrado principalmente en pequeñas y medianas empresas: hardware, servicio técnico, redes, licencias, software a medida, diseño web, hosting, comunicaciones y soporte. Más de tres décadas atendiendo incidencias también han consolidado una forma muy personal de trabajar, en la que la urgencia del cliente no siempre entiende de horarios.

La tecnología empezó como una inquietud y terminó convirtiéndose en profesión. Quizá por eso la prioridad nunca ha sido vender más, sino resolver mejor. En ocasiones eso significa dedicar más tiempo del previsto, buscar una alternativa que facture menos o atender un problema cuando sería más cómodo dejarlo para mañana. Es una manera de trabajar difícil de medir en una tarifa, pero fácil de reconocer cuando se necesita.

“Hacer de lo que te gusta tu profesión cambia la manera de entender el servicio: el cliente deja de ser un expediente y su problema pasa a ser también un poco tuyo.”

Desde 2005
Extranjería

Elisabeth Boronat

Elisabeth Boronat es Graduada Social en Relaciones Laborales. Sus primeros años profesionales transcurrieron en empresas vinculadas al mundo de la asesoría, hasta que su inquietud por crecer y trabajar con mayor autonomía la llevó a constituir su primera sociedad en 2005.

Durante una etapa desarrolló su actividad en el ámbito laboral, pero con el tiempo encontró en Extranjería un trabajo mucho más próximo a las personas. Detrás de cada expediente hay una historia, una familia, un proyecto de vida o una situación que, en ocasiones, llega acompañada de incertidumbre y preocupación.

Ese componente humano define su forma de trabajar. Antes de iniciar un trámite estudia su viabilidad y, cuando considera que no existen garantías suficientes, prefiere explicarlo con claridad y renunciar al encargo antes que generar falsas expectativas. Para ella, un ingreso nunca compensa un procedimiento que no pueda defender profesionalmente.

La satisfacción llega cuando el trabajo termina bien y la resolución administrativa se transforma en algo mucho más sencillo de entender: tranquilidad, una oportunidad o la alegría de una persona que puede seguir adelante con sus planes. Esa cercanía, unida al rigor con el que prepara cada expediente, es la base de su relación con los clientes.

“En Extranjería, hacer bien un trámite importa; entender lo que ese trámite significa para la persona que tienes delante importa todavía más.”